Pensando HalloweenNov. 2004-11-01
«... no sólo nadie se reiría viendo quemar gatos como era normal en el siglo XVI por las fiestas de San Juan, sino que ni siquiera los niños encuentran divertido martirizar a los animales, como hacían en todas las civilizaciones anteriores.»
Coma ya sabemos el marketing reconfigura el ámbito simbólico adaptándolo al mercado para producir plusvalía, un caso excepcional lo tenemos con el CHE, que en los 60 era el símbolo de la lucha armada y la revolución, hoy es un póster decorativo, de la misma manera el avance consumista fagocitó la Navidad cristiana de la mano de Papá Noel y los regalos de navidad.
Con esto decimos que el portador de una remera del CHE por el sólo echo de portarla, sea un revolucionario en potencia o un comunista a ultranza, hoy es en la mayoría de los casos, un consumidor de un símbolo reconfigurado, una actitud propia de la posmodernidad, contenidos sin ideas, mera mercancías.
El consumismo posmoderno genera constantemente estos códigos de pertenencias societarias, con el fin de imponer el consumo. Los modelos mediáticos nos informan cómo debemos vestir, comer, leer, disfrutar del tiempo libre, festejar, educar, etc.
Halloween y Papa Noel siguen el mismo derrotero, por eso no creo que un chico que festeje Halloween tenga en mente el sacrificio humano de niños, es una festividad impuesta por el mercad o, es un código de pertenencia globalizado.No nos dejemos engañar, las hordas bárbaras y las brujas han dejado de existir hace mucho tiempo, las hogueras también, y si atendemos a lo que dice Lipovetsky no creo que los chicos piensen en sacrificar a otro niño.
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1) Lipovetsky, Gilles
(1944- ) Filósofo francés, n. en París. Profesor en Grenoble, en 1983 desató la polémica con su obra La era del vacío. Ensayo sobre el individualismo contemporáneo, donde afirmaba la necesidad de estudiar con más detenimiento la cultura de masas y sus efímeros movimientos. En El imperio de lo efímero. La moda y su destino en las sociedades modernas (1987) insiste en ese despegue de la tradición filosófica para atender al relativismo que subyace en el individualismo contemporáneo.